Los depósitos referenciados

Cuando los depósitos bancarios, realmente, estamos hablando de un producto financiero de muy simple mecanismo, que, a partir de una imposición a plazo y una rentabilidad pactada, se acompaña realmente de muy pocas características difíciles de entender por cualquier ahorrador, sin embargo, es cierto que en ocasiones, nos encontramos con referencias a productos derivados como pueden ser los depósitos referenciados, y pueden surgir algunas dudas, vamos a tratar de acercarnos al concepto de depósito referenciado en este artículo.

Realmente un depósito referenciado continúa siendo una imposición a plazo fijo a todos los efectos, es decir, pactaremos con entidades un plazo determinado en el que realizaremos una imposición de dinero a partir de las exigencias de mínimos y máximos del producto, del mismo modo, igual que en un depósito al uso, un depósito referenciado garantizará la recuperación del 100% del capital aportado por el ahorrador.
Los depósitos referenciados
Es en el rendimiento donde vamos a encontrar la mayor de las diferencias entre un depósito referenciado y un depósito bancario estándar. En los depósitos referenciados, a diferencia de los demás, no va a existir una rentabilidad pactada de antemano, sino que esta rentabilidad se va a vincular de manera expresa a la evolución de un índice, una acción bursátil, un tipo de cambio o un tipo de interés.

Por tanto, mientras que el capital resulta garantizado la rentabilidad va a depender de la citada evolución, y de las condiciones establecidas por el producto en relación a dicha evolución.

Los dos grandes grupos en este aspecto son los siguientes:

  • Aquellos que ofrecen una remuneración compuesta de la revalorización positiva del indice menos un diferencial establecido de antemano: por ejemplo Euribor a un mes menos 0,30%. En la oferta actual de este tipo de productos los diferenciales a restar se situan entre el 0,25% y el 0,30%.
  • Aquellos que ofrecen una remuneración fijan en función de que el indice o referencia alcance una cota determinada: por ejemplo un cupón del 4% si el Ibex 35 alcanza determinado valor.

El objetivo básico de este tipo de productos es atraer a usuarios que desean buscar, sin abandonar la protección de su capital, la posibilidad de un mayor nivel de rentabilidad que el que los depósitos tradicionales proporcionan, eso sí, asumiendo el riesgo de obtener al final, si no se cumplen las condiciones, menores rentabilidades.

En definitiva una opción a tener en cuenta si se encuentra en esta situación, pero, no olvidemos, una opción que dependiendo de los plazos de la imposición, puede encontrar un enemigo peligroso en otros productos como los propios fondos de inversión garantizados o garantizados vinculados en la misma línea de los depósitos referenciados.

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